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Son varios los métodos que se han derivado
del trabajo de Mezieres, lo que certifica su
acierto y su noción de la espalda acortada
como eje de un problema estructural: la Reeducación
postural global, la Antigimnasia de Terésse
Bertherat, incluso el Rolfing, o el Stretching
tienen mucho que ver Mezieres.
Françoise
Mezieres cambia el enfoque sobre la gimnasia
y la fisioterapia clásica en 1957 con
su libro "Révolution en Gymnastique
Orthopédique". Ella puso en evidencia
los ejercicios de potenciación realizados
en la gimnasia tradicional. Quizás será
recordada como la precursora del concepto de
cadena muscular, siempre considerando al ser
humano desde la perspectiva de la globalidad.
El cuerpo humano está formado por cadenas
musculares y articulares que se desequilibran
de manera particular en cada persona por la
utilización de posturas inadecuadas.
Esto hace que determinados grupos de músculos
pierdan flexibilidad y que el cuerpo produzca
compensaciones articulares, facilitando la aparición
de inestabilidades vertebrales, lumbago
y acelerando
procesos como la artrosis o las hernias discales.
Estas molestias tan sufridas son el producto
de un cambio de postura, desde cuadrúpeda
a bípeda de nuestro diseño original
como seres humanos, resultado de una evolución
muy rápida.
Para
aliviar el dolor o tratar, en muchos casos,
este tipo de problemas, el método Mezieres
utiliza posturas de estiramiento muscular, terapia
manual y movilizaciones articulares que facilitan
la libertad respiratoria, con el objetivo de
reequilibrar nuestra postura. Es fundamental
por ello tomar conciencia de una salud activa
y mantener una buena higiene postural.
La postura nos afecta en todo, una espalda
con curvas acentuadas, implica menos espacio
para los pulmones y una peor respiración,
que obligará a aumentar el ritmo respiratorio,
lo que influirá al corazón...
E indudablemente afectará a otros órganos
y así se irán sumando una serie
de efectos sucesivos e inevitables, viéndose
afectada la totalidad del organismo.
Mezieres propone invertir este proceso. Si
el bloqueo respiratorio, el déficit circulatorio,
el exceso de gasto energético están
provocados por una disfunción estructural,
el retorno a la actitud correcta favorecerá
la vuelta a la salud.
Juan Ramón Revilla, fisioterapeuta y
especialista en este método, comenta
que «a veces las personas mejoran, no tanto
porque les estires mucho, sino porque ha mejorado
la capacidad que tiene el cuerpo de informar
al cerebro sobre cómo estamos sentados,
cómo estamos colocados
Esta técnica
se centra más en producir cambios en
el sistema neuromuscular que en la mecánica
del estiramiento», apunta Revilla.
Los dolores cervicales y lumbares y las contracturas
musculares son patologías que pueden
tratarse con este método, previniendo
otros problemas más graves. También
resulta útil para deportistas, bailarines
y músicos, sometidos a excesos posturales
y de movimiento, y en el caso de sufrir patologías
traumatológicas y reumatológicas,
como son la fatiga crónica o la fibromialgia.
Mezieres
le da muchísima importancia a la espalda,
planteando con acierto que todo lo hacemos con
ella, caminar, sentarnos, acostarnos
esa espalda
sobrecargada de trabajo es nuestra energía
en la vida, pero el mismo hecho de participar
en cada acto, en cada esfuerzo, hace que tienda
a aumentar el tono basal de su musculatura,
y por ello sufra de acortamientos crónicos.
Resultado de este trabajo de estiramiento será
una relajación intensa y placentera que
tiene su origen en ese descanso muscular, aparte
de un estiramiento postural o pasivo.
Corregir la postura, eliminar las compensaciones,
mejorar el equilibrio tónico y obtener
una relajación voluntaria en un cuerpo
más elástico son las promesas
que cumple con efectividad el método
Mezieres. El método cumple sus promesas,
y en nuestra mano está el querer y tener
una vida más sana y más completa.
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