Conjunto de caracteres actual: Ai Chi: Tai Chi en el agua - Aqua Spa Center Magazine
Inicio de Aqua Spa Magazine

 

  Buscar:

 
     
  Contenidos:

 
  Inicio
Tienda Online
Editorial
Spas y Balnearios
Belleza
Masajes
Salud

 
  Los más leídos:

 
 

rosa mosqueta

¿Todavía no has oído hablar del famoso aceite de Rosa Mosqueta? Está revolucionando el mundo de la Cosmética, la Nutrición y la Medicina natural, debido a que se ha revelado como uno de los más potentes regeneradores de la piel. Elimina y previene arrugas, estrías, manchas, cicatrices...

termas romanas

Termas romanas. Fueron los romanos los primeros en aprovechar, racionalmente, el agua termal para curar enfermedades. Desde entonces su uso se ha extendido hasta convertir la cultura del agua en una fuente de salud.

arcilla

¿A qué laboratorio no le gustaría reivindicar la paternidad de un remedio que sirve, al mismo tiempo, para el tratamiento de la sinusitis, la otitis, la úlcera y otros muchos males? Los beneficios de la arcilla.

spa terapéutico
El método Mezieres revoluciona el campo de la fisioterapia, ya que consigue aliviar eficazmente dolores y problemas musculares basándose en posturas de estiramiento muscular y terapia manual. Problemas muy frecuentes debido a la utilización de posturas inadecuadas día tras día.

 
   
  spa balneario urbano en Madrid  
   
Todas nuestras revistas:

   
Tienda Online de AquaSpaCenter  
Press
balnearios

Ai Chi: Tai Chi en el agua

El Tai Chi se sumerge y el resultado es una maravillosa forma de buscar la salud física y mental.

Ya te habíamos hablado del woga o del aquagym, pues el Ai Chi es la concentración del yoga, el trabajo físico del aquagym, la flexibilidad y la fuerza del pilates y el movimiento pausado del tai Chi adaptados al agua.

Traducido como: “energía del amor” el Ai Chi es un programa de ejercicios acuáticos y de relajación que combina la respiración profunda con movimientos amplios y lentos, continuos y fluidos realizados según unos patrones preestablecidos.

El Ai Chi fue creado por el japonés Jun Konno. Es una forma de fitness acuático que se concentra principalmente en el equilibrio, la fuerza, la relajación, la flexibilidad y la respiración. Es como una meditación en movimiento que trae equilibrio a nuestro cuerpo y a nuestra mente.

Generalmente se realiza en grupos dentro de la piscina. Los lentos y amplios movimientos de brazos y piernas, junto con la respiración y una música suave para facilitar la relajación, ayudan a estimular y a que fluya la energía interna. El Ai Chi es un trabajo muy holístico que llega al cuerpo, a la mente y al espíritu y que nos ayuda tanto físicamente como en nuestras actividades diarias.

Estos son los principios del Ai Chi:

  • YUAN – Hacer los movimientos de forma circular buscando la armonía interna y externa.
  • SUNG - Relajar, interna y externamente, para promover la circulación sanguínea.
  • CHING – No tener el cuerpo en tensión.
  • YUN – Moverse a una determinada velocidad contraloda siempre por la mente.
  • CHENG – Mantener bien el equilibrio y la postura.
  • SHU – Mover el cuerpo de una manera fácil, confortable y relajada.
  • TSING – Dirigir el pensamiento hacia la mente, concentrarse.

Durante los ejercicios, hay que inspirar por la nariz y espirar por la nariz y la boca. Los tres primeros ejercicios pertenecen a la primera secuencia del Ai Chi y se centran en la respiración. La sesión se realiza acompañada de música relajante o con sonidos de la naturaleza.

Flotar

Deje que la flotabilidad del agua soporte su peso. Inspire y, mientras espira, baje las manos con las palmas hacia abajo. Inspirando, levante los brazos por delante con las palmas hacia arriba. Repita 5-10 veces, después espire y baje los brazos para prepararse para el próximo movimiento. En el Ai Chi, cada movimiento constituye la preparación del siguiente: los ejercicios fluyen sin interrupciones.

Levantar

Continúe a partir del ejercicio anterior, con los brazos bajados por delante del cuerpo y las palmas hacia abajo. Inspire y levante los brazos en sentido lateral hasta la altura de los hombros, pero todavía bajo el agua. Las palmas hacia arriba. Las piernas están separadas con las rodillas dobladas y los pies ligeramente hacia fuera. Espirando, baje los brazos hasta que estén a los lados, con las palmas hacia abajo. Repita estos movimientos 5-10 veces, después vuelva a levantar los brazos para prepararse para el siguiente ejercicio.

Cerrar

Partiendo del ejercicio anterior, con los brazos a los lados a la altura de los hombros y las palmas hacia arriba, espire y, girando las palmas hacia abajo, junte los brazos por delante del cuerpo hasta que se crucen por las muñecas. Mantenga las piernas a la misma distancia, con las rodillas dobladas y los pies ligeramente hacia fuera.

Inspire y, manteniendo los brazos a la altura de los hombros, ábralos en sentido lateral todo lo que pueda, con las palmas hacia arriba. Repita 5-10 veces, depuse levante los brazos a los lados para prepararse para el siguiente movimiento.


Secuencias de movimientos

1 - Contemplando


2 - Flotando


3 - Elevando


4 - Cerrando


6 - Calmando


7 - Agrupando


8 - Liberando


9 - Transfiriendo


10 - Aceptando


11 - Aceptando con gracia


12 - Rodeando


14 - Fluyendo


15 - Reflejando


16 - Sosteniendo


Ai Chi, fundamentos del método gimnástico:

Curación

El punto de atención cambia ahora a la parte inferior del cuerpo y al equilibrio. No existe una forma incorrecta: lo que usted sienta que es mejor; lo será. No importa que adaptaciones realice del Ai Chi, seguro que resultará positivo. No olvide la respiración.

Aceptar con gracia

Continúe, a partir del ejercicio anterior, con los brazos a los lados a la altura de los hombros, las palmas hacia abajo. Como antes, las piernas están separadas con las rodillas dobladas y los pies ligeramente hacia fuera. Espirando, lleve el brazo izquierdo hacia el derecho hasta que se toquen los pulgares. Gire los pies 90 grados hacia la derecha. El peso esta repartido entre las piernas. Inspire y abra los brazos a la altura de los hombros, las palmas hacia arriba. Al mismo tiempo, cambie de nuevo el peso a la pierna izquierda y levante la derecha por delante.

Espirando, gire las palmas hacia abajo y lleve los brazos hacia delante, a la altura de los hombros, mientras baja la pierna. Repita los últimos dos movimientos 5-10 veces, después repita con el otro lado. Regrese a la posición inicial con los brazos a los lados.

Rodear

Continuando a partir del ejercicio anterior, lleve el brazo izquierdo hacia la derecha y gire las palmas hacia arriba, empuje los brazos hacia atrás y cambie el peso a la pierna trasera. Espirando gire las palmas hacia abajo y lleve los brazos hacia delante hasta que los pulgares se toquen. Al mismo tiempo, lleve la pierna trasera hacia delante y levántela, intentado tocar el dedo gordo del pie con las puntas de los dedos de las manos. Repita el movimiento 5-10 veces y depuse regrese al centro. Repita con el otro lado y luego regrese a la posición inicial, con los brazos a los lados.

Balancear

Desde el ejercicio anterior, lleve el brazo izquierdo hacia la derecha y gire hacia ese lado. Inspirando, gire las palmas hacia arriba, presionando los brazos abajo y atrás. El movimiento empieza con el dorso de la mano, las palmas mirando havia delante. El mismo tiempo, lleve la pierna trasera hacia delante en una patada alta e inclínese ligeramente hacia atrás. Espirando, gire las palmas hacia abajo, empuje los brazos hacia delante y arriba, y estire la pierna derecha por detrás. Inclínese hacia delante. Repita estos dos movimientos 5-10 veces, después repita con la izquierda. Regrese al centro con los dos brazos a los lados.

Cultivar la mente

Estos dos ejercicios provienen de la cuarta secuencia de Ai Chi, cultivar el Chi, en la que cogemos la energía de la vida y la alimentamos.

Rodear el Chi

Colóquese con los pies muy separados, dejándose sostener por el agua, como antes. Lleve las manos hacia delante, con las palmas enfrentadas: como si estuviese cogiendo una bola de energía vital (Chi) que ha recogido del agua. Espirando, y girando hacia la izquierda, mueva las manos de forma que la mano derecha quede por encima de la Bola y la izquierda por debajo. Siga girando hasta que las piernas se crucen y este mirando hacia atrás. Imagínese rodeándose del Chi. Inspire y gire en la otra dirección para regresar al centro y a la posición inicial. Espirando, repita el ejercicio, girando hacia la derecha. Repita el ejercicio tres veces en cada dirección, controlando las manos en todo momento.

Alimentar el Chi

Comience como antes, con los brazos abiertos en sentido lateral a la altura de los hombros y las palmas hacia abajo. Llevando el brazo derecho hacia el izquierdo, gire los pies 90 grados hacia la izquierda. Mientras espira, doble las rodillas e inclínese hacia delante. Empujando las manos hacia delante muy despacio, déjelas que se hundan en el agua. Inspirando, estire las rodillas y levante las manos por delante del cuerpo, las palmas hacia arriba. Repita los últimos dos movimientos tres veces. Regrese al centro y repita en la otra dirección. Con cada respiración, eliminara el estrés y llenara sus reservas con Chi fresco y limpio.

El Ai Chi se concentra en el fluir suave y lento de los movimientos que integran el cuerpo, la mente y el espíritu y de una forma más sutil que la fuerza se consiguen la flexibilidad y la capacidad aeróbica.

Según un estudio japonés el solo hecho de sumergirse en el agua ya aumenta el consumo de oxigeno un 7% y por lo tanto se queman calorías. Como en cualquier otro trabajo corporal acuático, los movimientos del Ai Chi obligan a respirar diafragmáticamente, lo que calma el sistema nervioso (parasimpático), reduce la frecuencia cardiaca, favorece la digestión y acelera el proceso natural de desintoxicación del cuerpo. La respiración coordinada con los movimientos hace que los movimientos sean más fáciles de ejecutar y promueve un estado meditativo. En el agua tibia, los músculos se relajan y se ablandan por lo que los movimientos son más amplios sin que haya dolor o malestar.

Los movimientos lentos y bonitos del Ai Chi inspiran la conciencia estética y sinestésica. Aprendemos a movernos con la ayuda del agua. Las repeticiones tienen un efecto calmante. Con la práctica, fomentamos el sentido de la unidad y la conexión de movimientos. Como en el Watsu, las secuencias están pensadas para alargar los meridianos o las líneas de la energía del Chi del cuerpo. Practicar el Ai Chi solo, frecuentemente con los ojos cerrados y en el silencio, puede ser una forma de meditación profunda.

Una vez que somos conscientes de los ritmos externos e internos y conseguida la relajación, podemos empezar a alejarnos de las secuencias de ejercicios y seguir los movimientos espontáneos de nuestro cuerpo en respuesta al agua y experimentar las palabras de Lao-tzu del Tao Te Ching: “nada en el mundo es tan blando y redondo como el agua”.

http://www.ai-chi-taichi.com/aichi/ai-chi.php

 

 
 
Inicio | Editorial | Spas y Balnearios | Belleza | Masajes | Salud
  
PRODUCTOS
  Miracurl Pro
miracurl
XX,00€
Detalles y promociones

AquaStick Maquillaje de fondo en barra
aquastick maquillaje
XX,00€
Detalles y promoción

Tinte de pestañas Refectocil0ml.
tinte de pestañas
XX,00€
Detalles y promoción

Toallas Asuer
asuer group toallas fibra
XX,00€
ver producto

Ver todos los productos

 

 

Más información:
Rosa Mosqueta

 

infochannel: running news on air